Archivos Mensuales: abril 2012

El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella

La mayoría de las esculturas que hay en Madrid son monumentos que embellecen la ciudad o, al menos, lo intentan con distinto resultado…, son objetos conocidos por todos por su forma pero a menudo desconocidos por su significado. Construidos para perpetuar la  memoria de un personaje o de un hecho histórico, o bien para representar una idea o unos valores, en realidad raras veces consiguen su objetivo.

Un claro ejemplo es la escultura titulada El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella.Con este evocador nombre se identifica al monolito de cemento blanco que hay en la Plaza del Museo Reina Sofía. Obra de Alberto Sánchez, fue encargada por la II República para el pabellón de España en la Exposición Internacional de París de 1937, en plena Guerra Civil.

La pieza que actualmente vemos es una copia realizada en 2001 siguiendo los bocetos y la maqueta de la obra original, que no sobrevivió a la Exposición. En el pabellón, diseñado por Sert y Lacasa, también se expuso el Guernica de Picasso, reflejo de los dramáticos momentos que se estaban viviendo.

Este monolito evoca a una figura humana, de cuyas manos surgen dos símbolos cargados de significado: una paloma y una estrella roja de cinco puntas.

      

La escultura es un canto al optimismo, a la superación de los problemas. Creada en un clima de hostilidad, dolor y tristeza, intenta reflejar la esperanza de que siempre hay un futuro, aunque no se vea claro.

Qué bonito significado para una escultura que pasa desapercibida y que sigue teniendo un mensaje muy vigente, sobre todo en unos tiempos tan difíciles como los actuales. También ahora el pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella.

 

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